2017 será recordado por la mayoría de los venezolanos como el peor año que han vivido. Según un estudio elaborado por la Universidad Católica Andrés Bello (Ratio-Ucab), seis de cada 10 ciudadanos describen al 2017 como el año mas desastroso en sus vidas.
De acuerdo con el propio estudio, 60% de los ciudadanos asegura que un miembro de su familia o un amigo cercano abandonó el país por razones políticas y económicas, mientras 62% sostiene que sus familiares no lograron el acceso a los medicamentos que requerían.
Por otra parte, 63% reconoce que en los últimos 12 meses sus familiares o amigos cercanos han sido asaltados y 48% asegura que ha tenido que vender algún objeto o propiedad para pagar sus deudas o emergencias.
La posibilidad de controlar los efectos de la devaluación del poder adquisitivo del bolívar y la hiperinflación por medio de trabajos en Venezuela remunerados en dólares es casi inexistente. Según el estudio de Ratio-Ucab, solo 4% de los ciudadanos asegura que sus familiares han logrado conseguir ingresos en divisas extranjeras durante este año.
No obstante, 33% de los ciudadanos sostiene que el 2017 “finalmente no fue un año tan malo como muchos esperaban”, mientras 3.5% asegura que éste fue “el mejor año” que se ha vivido en el país.
Si se trata de analizar el 2017 desde la perspectiva política, entonces 34.9% de los ciudadanos sostienen que éste fue el año de la consolidación de la Revolución Bolivariana, mientras 27% cree que será el último año del chavismo en el poder. Ante la disyuntiva de definir políticamente el año que está por finalizar, 38% de los ciudadanos declinan responder.
Maduro y MUD: Dictador y traidores Si se le pide a los venezolanos describir a Nicolás Maduros y a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) abundan las menciones negativas. De una lista de seis características (tres positivas y tres negativas), 11% define a Maduro como un estratega; 3.4% dice que es coherente y 27% asegura que está comprometido con el pueblo. No obstante 9.7% lo describe como improvisado; 16.9% considera que es ignorante y 26% lo cataloga como dictador.
La percepción de la MUD es aún peor: Aunque 5.8% sostiene que es una organización estratégica; 3.7% considera a sus integrantes “coherentes” y 24.8% dice que están comprometidos con el pueblo. Para un 18% el vocablo que mejor describe a la MUD es el de “improvisados”, mientras 9.7% los cataloga de “ignorantes” y 33% se inclina por describir a sus integrantes como traidores. En total, la MUD recibe 61% de menciones negativas, mientras Maduro aglutina 52%.
¿Qué va a pasar en 2018? Si se le pide a los venezolanos que evalúen en una escala del 1 al 10 la probabilidad de ocurrencia de algunos eventos, el escenario de los próximos 12 meses es poco alentador. Para el estudio se considera que 1 es lo menos probable y 10 lo más probable. En este sentido, los ciudadanos consideran muy probable (7 puntos) que Maduro siga en el poder después de 2018, mientras que el escenario en que la oposición gane las próximas elecciones presidenciales es considerado algo probable (4.81 puntos).
El estudio de Ratio-Ucab se realizó entre el 1 y 13 de noviembre. Consistió en 1.027 entrevistas telefónicas, para un nivel de confianza de 96% y un error muestral de +/-4.
La negociación gana respaldo El nivel de respaldo de los venezolanos a las negociaciones entre oposición y el régimen de Nicolás Maduro está creciendo. Según el último estudio de la firma Datanálisis, 32% de los ciudadanos se encuentran en desacuerdo con que se retomaran las conversaciones, mientras 57.8% está de acuerdo con este proceso.
En este sentido el principal aval al proceso de negociación sigue manteniéndose en el grupo de ciudadanos que se autodefinen como chavistas: 75.7% de quienes se identifican con la Revolución Bolivariana apoyan el proceso de negociación, al igual que 56% de los independientes y 52.8% de los opositores.
Aunque aumenta el aval a las conversaciones, la confianza en la MUD sigue mermando. El estudio de Datanálisis acuña que 48% de los venezolanos avalan la desaparición de esta instancia, mientras 37% sostienen que debe continuar.
Si el futuro de la MUD se valora exclusivamente entre quienes se dicen opositores no existe una tendencia clara: 40.7% dice que la MUD debe mantenerse y 42% está convencido que debe desaparecer. Quienes en su mayoría si están convencidos de eliminarla son quienes se dicen chavistas: 70% responde afirmativamente cuando se les pregunta si la MUD debe desaparecer.
La mala valoración de la MUD se extiende a la Asamblea Nacional. 57% de los venezolanos califica negativamente el desempeño del Parlamento por el bienestar del país, mientras 36% tiene una percepción positiva del trabajo que han realizado. En el caso de la Asamblea Nacional Constituyente solo 20% de los ciudadanos (en su mayoría quienes se dicen chavistas) valoran positivamente su desempeño por el bienestar del país. Mayoritariamente los venezolanos ven como negativo el trabajo realizado por la instancia supra-constitucional impuesta desde el mes de julio por el gobierno de Maduro.
Según Datanálisis, 82% de quienes se dicen independientes y 93% de quienes se autodefinen como opositores describen negativamente el trabajo de la ANC. En el caso de quienes se dicen chavistas 76% describe positivamente la labor de la Constituyente.
Unos resultados similares se encuentra en la valoración que hacen los ciudadanos del Consejo Nacional Electoral (CNE). Solo quienes se dicen chavistas valoran positivamente la labor del árbitro. Mientras 90% de los opositores y 79% de los independientes critican las gestiones del CNE, 75% de los chavistas califican positivamente su desempeño.
En el sondeo Datanálisis, 39.5% de los ciudadanos se autodefinen como opositores, 37% se dicen independientes y solo 19% se califican a sí mismos como chavistas. Este estudio se realizó entre el 10 y 23 de noviembre de 2017 a una muestra de 997 personas mayores de 18 años de los estratos ABC / D y E, con un error muestral máximo admisible de +/-3,04%.
Eugenio Martinez es comunicador social especializado en análisis de temas electorales y políticos. Se desempeñó durante 17 años como responsable de la cobertura electoral del diario El Universal. Como periodista, ha cobrado las más de 25 elecciones celebradas en Venezuela desde 1998. Conferencista y articulista en varios portales informativos, es integrante del consejo de expertos electorales de la organización Transparencia Electoral. Es autor del libro de análisis del proceso comicial del año 2006 en Venezuela ¿Por qué pasó lo que pasó? y coautor del libro Más allá del movimiento estudiantil en donde se analiza a la nueva generación política de Venezuela.
¿Cuántos venezolanos tienen el derecho a participar en las primarias presidenciales de la oposición? ¿Cuántos podrán votar en la elección presidencial de 2024?
Un registro de votantes confiable es una de las bases de la integridad de las elecciones primarias de 2023 y de la elección presidencial de 2024. Según el último corte oficial del Registro Electoral la base de datos de votantes está integrada por 21.267.813 electores. De ellos, apenas 107.967 ciudadanos están habilitados para votar en el extranjero, aunque el tamaño de la diáspora se calcula conservadoramente, en 6,1 millones
El voto de los venezolanos en el extranjero será decisivo en los resultados de la elección presidencial de 2024, bien sea porque los ciudadanos en el extranjero puedan votar, como si se les negase el ejercicio de sus derechos políticos.
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Los números no mienten. A pesar de la precarización del país, los principales referentes políticos no logran conectar con la población.
Para la mayoría la solución a la crisis de representación política de la oposición son las primarias. Sin embargo, a la fecha no se ha definido: cómo, cuándo, cómo se garantizarán los resultados sean auditables y lo más importante: no se ha definido si el candidato seleccionado estará supeditado a la plataforma opositora o ésta estará supeditada al candidato y su círculo de poder. Lamentablemente los grupos políticos opositores que intentan controlar este proceso pretenden limitar el debate sobre las primarias a la asistencia técnica del CNE y esta, aunque es una decisión relevante, no es más importante que definir la composición plural del comité de primarias y garantizar que los resultados sean auditables
¿Puede el CNE controlar las primarias de la oposición?